Hola cooperantes!!!! Me gustaría compartir con vosotros la "Carta por la paz". Esta carta está dirigida a la ONU. Es un documento escrito por un grupo de personas interesadas por la paz. Está dirigida a todos los que tengan sensibilidad por la paz y quieran trabajar por ella. Por tanto, creo que os interesará.
Se presentó por primera vez en Barcelona, el 22 de abril de 1993, en el Centro de Arte Santa Mónica de la Consellería de Cultura de la Generalitat de Cataluña y, desde entonces, se ha difundido en más de 80 países de los cinco continentes. En la siguiente página web se puede leer todo sobre ella, leerla en varios idiomas e incluso firmarla si se está de acuerdo. (http://cartadelapaz.org/castellano/cp_texto.htm)
La carta consta de una introducción, diez puntos, una conclusión y una posdata que como mínimo dan paso a una buena reflexión.
La mayoría de las personas desean en lo más profundo de su ser, la paz. Sin embargo, son patentes las trágicas y continuas quiebras de la paz entre los distintos pueblos del mundo. No es fácil la tarea de buscar soluciones adecuadas para alcanzarla. Muchos son los obstáculos.
Esta Carta desea indicar algunos principios que puedan ayudar a superar estos obstáculos y, a la vez, ofrecer unos fundamentos sobre los que construir más sólidamente la paz.
I.- Los contemporáneos no tenemos ninguna culpa de los males acaecidos en la Historia, por la sencilla razón de que no existíamos.
II.- ¿Por qué, pues, debemos tener y alimentar resentimientos unos contra otros si no tenemos ninguna responsabilidad de lo acontecido en la Historia?
III.- Eliminados estos absurdos resentimientos, ¿por qué no ser amigos y así poder trabajar juntos para construir globalmente un mundo más solidario y gratificante para nuestros hijos y nosotros mismos?
IV.- Es fructuoso conocer la Historia lo más posible. Pero vemos que no podemos volverla hacia atrás. Vemos, también, que si la Historia hubiera sido distinta -mejor o peor-, el devenir habría sido diferente. Se habrían producido a lo largo de los tiempos otros encuentros, otros enlaces; habrían nacido otras personas, nosotros no. Ninguno de los que hoy tenemos el tesoro de existir, existiríamos. Esto no quiere insinuar en absoluto que los males desencadenados por nuestros antepasados no fueran realmente males. Los censuramos, repudiamos y no hemos de querer repetirlos. La sorpresa de existir facilitará que los presentes nos esforcemos con alegría para arreglar las consecuencias actuales de los males anteriores a nosotros.
V.- Los seres humanos, por el mero hecho de existir -pudiendo no haber existido-, tenemos una relación fundamental: ser hermanos en la existencia. Si no existiéramos, no podríamos siquiera ser hermanos consanguíneos de nadie. Percibir esta fraternidad primordial en la existencia, nos hará más fácilmente solidarios al abrirnos a la sociedad.
VI.- Al organizar en la actualidad las nuevas estructuras sociales que se consideran oportunas para construir una sociedad más firme y en paz, es peligroso, muchas veces, basarlas sobre otras estructuras antiguas, aunque en su momento las vieran convenientes. Es más sólido fundamentar las nuevas estructuras sobre unidades geográficas humanas. Sin embargo, evitando el riesgo de que éstas se encierren en sí mismas, ya que ello desemboca, casi siempre, en desavenencias de toda índole y hasta en guerras.
VII.- El ser humano es libre, inteligente y capaz de amar. El amor no se puede obligar ni imponer, tampoco puede existir a ciegas sino con lucidez. Surge libre y claramente o no es auténtico. Siempre que coartemos la libertad de alguien o le privemos de la sabiduría, estaremos impidiendo que esta persona pueda amarnos. Por consiguiente, defender, favorecer, desarrollar la genuina libertad de los individuos -que entraña en sí misma una dimensión social corresponsable- así como su sabiduría, es propiciar el aprecio cordial entre las personas y, por tanto, poder edificar mejor la paz.
VIII.- Los representantes actuales de las instituciones que han perdurado en la Historia, no son responsables de lo sucedido en el pasado, pues ellos no existían. Sin embargo, para favorecer la paz, esos representantes han de lamentar públicamente, cuando sea prudente, los males e injusticias que se cometieron por parte de esas instituciones a lo largo de la Historia. Así mismo, han de resarcir en lo posible, institucionalmente, los daños ocasionados.
IX.- Los progenitores son responsables de haber dado la existencia a otros seres. Por tanto, con la colaboración solidaria de la sociedad, tienen que propiciar, hasta la muerte de sus hijos (en especial los discapacitados psíquicos o los de voluntad débil), los medios y apoyos suficientes -principalmente dejarles en herencia un mundo más en paz- para que éstos desarrollen su vida con dignidad humana, ya que no han pedido existir.
Por otra parte, los jóvenes tienen derecho a ser motivados y entusiasmados en la alegría de existir, por el ejemplo de sus padres, familia y la sociedad. Igualmente, para trabajar ahondando en las técnicas y ciencias, a fin de ellos poder, a su vez, colaborar para conseguir un mundo más en paz.
Así mismo, es evidente que no se podrá construir la paz global mientras en el seno de la sociedad e incluso dentro de las familias, exista menosprecio hacia más de la mitad de sus integrantes: mujeres, niños, ancianos y grupos marginados. Por el contrario, favorecerá llegar a la paz el reconocimiento y respeto de la dignidad y derechos de todos ellos.
X.- Un creciente número de países reconocen ya en la actualidad, que todos tenemos el derecho a pensar, expresarnos y agruparnos libremente, respetando siempre la dignidad y los derechos de los demás. Pero igualmente, cada ser humano tiene el derecho a vivir su vida en este mundo de modo coherente con aquello que sinceramente piensa.
Las democracias, pues, han de dar un salto cualitativo para defender y propiciar, también, que toda persona pueda vivir de acuerdo con su conciencia sin atentar nunca, por supuesto, a la
libertad de nadie ni provocar daños a los demás ni a uno mismo.
Sin resentimientos, desde la libertad, las evidencias y la amistad, puede construirse la paz.
Gracias, amigos y amigas...
Posdata: Es tarea de los gobernantes concentrar sus miras al bien de los contemporáneos, pues ya existen y tienen derecho a vivir la vida con dignidad humana, sin que el bien de los presentes hipoteque el equilibrio ecológico del futuro.
Si una nación, gracias a sus políticos, va de bien en mejor, las relaciones entre sus ciudadanos actuales transcurrirán de una manera más suave y gratificante, e irán naciendo unos hijos, los cuales podrán alegrarse de que el país haya ido progresando, pues gracias a ello se habrán dado las condiciones precisas para los encuentros de los adultos que posibilitaron el existir de esos hijos. Sin embargo, si algunas naciones están menos bien gobernadas, las relaciones interpersonales de los adultos que ahora viven se desarrollarán de otra manera más dificultosa; de ahí otros encuentros, relaciones, etc, y nacerán otros seres, distintos de los que hubieran nacido de ir la nación mejor. Los que han nacido en estas otras circunstancias, podrán alegrarse igualmente de que las cosas hayan ido en sus países de modo menos pujante, pues si no, ellos precisamente no habrían sido engendrados. Claro es que estos nuevos ciudadanos deberán esforzarse para mejorar la situación cuando sean mayores.
Es evidente, pues, que en cualquier país los ciudadanos del mañana, sean quienes sean -si están contentos de existir-, se alegrarán siempre de lo que los respectivos gobernantes de hoy hayan hecho -mejor o peor- ya que, gracias a eso, ellos existen. Por lo tanto, el bien de los contemporáneos es el objetivo más importante de los gobernantes.
Espero que os haya servido de algo.
Un abrazo, Gemma.
martes, 10 de mayo de 2011
lunes, 9 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
08001, retrato de un barrio
Este Documental lo he dirigido y realizado yo junto a Christian Plähn, es un retrato de uno de los barrios con mayor inmigración y mezcla cultural del mundo, allí se hablan 188 lenguas, y hay una convivencia muy pacífica y rica culturalmente. Es foco de turismo, riqueza, pobreza, droga, salud, amor, etc. Siempre se le ha conocido como "El Chino" y ahora como el Barri del Raval, en Barcelona. Dura 50 Minutos, os recomiendo que os pongaís cómodos y lo veais como una película. Miguel
jueves, 5 de mayo de 2011
Campesinos y agricultores, clave contra la pobreza y el hambre
La Situación del Mundo 2011: Innovaciones para alimentar el planeta, ofrece una gran variedad de soluciones agrícolas eficaces, cuyos logros están contribuyendo a reducir el hambre y la pobreza en África.
Casi medio siglo después de la Revolución Verde, gran parte de la humanidad sigue padeciendo hambre crónica. Sin embargo, el 40% de los alimentos producidos en el mundo se pierden sin ser consumidos. ¿Qué está fallando? ¿Dónde están las soluciones? Este informe, publicado por el Instituto Worldwatch de Washington, recoge las conclusiones del equipo del proyecto Alimentando el Planeta del Worldwatch: una hoja de ruta para mayores inversiones agrícolas y formas más eficientes de aliviar el hambre y la pobreza. Todo parece indicar que África tiene mucho que enseñarnos: para evitar la pérdida de alimentos, desarrollar la capacidad de adaptación frente al cambio climático y fortalecer la agricultura urbana.
La Situación del Mundo 2011 describe 15 fórmulas sostenibles ambientalmente que han demostrado sus buenos resultados. El objetivo es ofrecer estas soluciones que, atendiendo a criterios de sostenibilidad, diversidad y conservación de los ecosistemas, permitirán orientar a gobiernos, organizaciones civiles y agrarias, y a los ciudadanos en sus esfuerzos por erradicar el hambre y la pobreza. El futuro de la alimentación del planeta pasa por la ecoagricultura, el potencial nutritivo de las verduras, el aprovechamiento del agua, la investigación y las habilidades de los propios agricultores y de las campesinas, la fertilidad del suelo, la biodiversidad local de los alimentos, la adaptación de los cultivos al cambio climático, la gestión de las pérdidas de las cosechas, la alimentación en las ciudades, la compra de tierras africanas por inversores extranjeros, la mejora de la producción de alimentos a través de la ganadería…
Un momento de encrucijada
Aunque las inversiones en desarrollo agrícola de los gobiernos, fundaciones e instituciones internacionales de préstamo han aumentado de forma importante en los últimos años, están muy lejos todavía de lo que sería necesario para ayudar a los 925 millones de personas que sufren falta de alimentos en el mundo. Desde la década de 1980, cuando la financiación destinada a la agricultura alcanzó un máximo, el porcentaje agrícola de los fondos mundiales de ayuda al desarrollo ha descendido desde más del 16% a tan solo el 4% actual.
“Alimentando el Planeta”: el mundo tiene mucho que aprender del continente africano
Durante los dos últimos años, el equipo del proyecto Alimentando el Planeta del Worldwatch ha viajado a los países del África sub-sahariana (donde es mayor el problema del hambre y la lucha de las comunidades rurales por superarlo), descubriendo una gran diversidad y riqueza de innovaciones desarrolladas por los agricultores, las organizaciones privadas de voluntariado, las universidades e incluso las empresas agroindustriales. En su investigación han concluido que el mundo tiene mucho que aprender del continente africano, desde su papel en la prevención de un cambio climático catastrófico, hasta en cómo están alimentando a la población los agricultores urbanos, y por qué es fundamental la diversidad de los cultivos conservada por los campesinos.
Según Danielle Nierenberg, codirectora de este proyecto: “La comunidad internacional ha desatendido segmentos enteros del sistema alimentario en sus esfuerzos por reducir el hambre y la pobreza. Las soluciones no pasan necesariamente por producir más alimentos, sino por mejorar la comida de los niños en las escuelas, el modo en que se procesan y comercializan los alimentos y el tipo de empresas alimentarias donde invertimos».
Se ha demostrado, por ejemplo, que servir productos cultivados localmente en los comedores escolares constituye una estrategia eficaz para reducir el hambre y la pobreza en muchos países africanos, con grandes similitudes con los programas “del agricultor al comedor” que están teniendo resultados muy positivos en EEUU y en Europa. Además, “alrededor del 40% de los alimentos producidos actualmente en el mundo se pierden sin llegar a consumirse, lo que supone grandes oportunidades para que los productores y las familias ahorren dinero y recursos reduciendo estas pérdidas”, según afirma Brian Halweil, co-director del proyecto.
Ejemplos imaginativos y elocuentes para reducir el hambre y la pobreza
La Situación del Mundo 2011 se basa en cientos de casos prácticos y ejemplos, recogidos en primera persona. Entre ellos, cabe citar:
•En 2007 unas 6.000 mujeres de Gambia crearon la Asociación de Mujeres Recolectoras de Ostras (TRY), desarrollando un plan de co-gestión sostenible de la pesquería local de ostras para evitar la sobre-explotación de este recurso. Las ostras y el pescado son una fuente de proteínas importante y barata para la población de este país, pero los actuales niveles de extracción han provocado una degradación ambiental y cambios en el uso del suelo importantes durante los últimos 30 años. El gobierno está trabajando con organizaciones como TRY para promover métodos menos destructivos y para ampliar las facilidades de crédito a los productores de renta baja, estimulando así inversiones en una producción más sostenible.
•En Kibera (Nairobi), el mayor barrio de chabolas de Kenya, más de 1.000 mujeres agricultoras cultivan huertos “verticales” en sacos agujereados llenos de tierra para alimentar a sus familias y a sus comunidades. Con estos sacos se podría alimentar a miles de habitantes de la ciudad, además de proporcionar una fuente de ingresos sostenible y fácil de mantener para los agricultores urbanos. Teniendo en cuenta que se prevé que más del 60% de la población africana vivirá en zonas urbanas para 2050, estos sistemas pueden resultar cruciales en el futuro para garantizar la seguridad alimentaria. Actualmente, alrededor del 33% de los africanos vive en ciudades, y anualmente 14 millones adicionales de personas emigran a los centros urbanos. En todo el mundo unos 800 millones de personas practican la agricultura urbana, produciendo entre el 15 y el 20% de la alimentación mundial.
•En Sudáfrica y en Kenia los pastores nómadas están conservando razas autóctonas de ganado adaptadas al calor y la sequía propias de estas regiones, unas características que resultarán cruciales a medida que se haga más extremo el clima del continente africano. África tiene la mayor extensión de pastos permanentes con el mayor número de pastores del mundo, y en todo el continente dependen del ganado entre 15 y 25 millones de personas.
Casi medio siglo después de la Revolución Verde, gran parte de la humanidad sigue padeciendo hambre crónica. Sin embargo, el 40% de los alimentos producidos en el mundo se pierden sin ser consumidos. ¿Qué está fallando? ¿Dónde están las soluciones? Este informe, publicado por el Instituto Worldwatch de Washington, recoge las conclusiones del equipo del proyecto Alimentando el Planeta del Worldwatch: una hoja de ruta para mayores inversiones agrícolas y formas más eficientes de aliviar el hambre y la pobreza. Todo parece indicar que África tiene mucho que enseñarnos: para evitar la pérdida de alimentos, desarrollar la capacidad de adaptación frente al cambio climático y fortalecer la agricultura urbana.
La Situación del Mundo 2011 describe 15 fórmulas sostenibles ambientalmente que han demostrado sus buenos resultados. El objetivo es ofrecer estas soluciones que, atendiendo a criterios de sostenibilidad, diversidad y conservación de los ecosistemas, permitirán orientar a gobiernos, organizaciones civiles y agrarias, y a los ciudadanos en sus esfuerzos por erradicar el hambre y la pobreza. El futuro de la alimentación del planeta pasa por la ecoagricultura, el potencial nutritivo de las verduras, el aprovechamiento del agua, la investigación y las habilidades de los propios agricultores y de las campesinas, la fertilidad del suelo, la biodiversidad local de los alimentos, la adaptación de los cultivos al cambio climático, la gestión de las pérdidas de las cosechas, la alimentación en las ciudades, la compra de tierras africanas por inversores extranjeros, la mejora de la producción de alimentos a través de la ganadería…
Un momento de encrucijada
Aunque las inversiones en desarrollo agrícola de los gobiernos, fundaciones e instituciones internacionales de préstamo han aumentado de forma importante en los últimos años, están muy lejos todavía de lo que sería necesario para ayudar a los 925 millones de personas que sufren falta de alimentos en el mundo. Desde la década de 1980, cuando la financiación destinada a la agricultura alcanzó un máximo, el porcentaje agrícola de los fondos mundiales de ayuda al desarrollo ha descendido desde más del 16% a tan solo el 4% actual.
“Alimentando el Planeta”: el mundo tiene mucho que aprender del continente africano
Durante los dos últimos años, el equipo del proyecto Alimentando el Planeta del Worldwatch ha viajado a los países del África sub-sahariana (donde es mayor el problema del hambre y la lucha de las comunidades rurales por superarlo), descubriendo una gran diversidad y riqueza de innovaciones desarrolladas por los agricultores, las organizaciones privadas de voluntariado, las universidades e incluso las empresas agroindustriales. En su investigación han concluido que el mundo tiene mucho que aprender del continente africano, desde su papel en la prevención de un cambio climático catastrófico, hasta en cómo están alimentando a la población los agricultores urbanos, y por qué es fundamental la diversidad de los cultivos conservada por los campesinos.
Según Danielle Nierenberg, codirectora de este proyecto: “La comunidad internacional ha desatendido segmentos enteros del sistema alimentario en sus esfuerzos por reducir el hambre y la pobreza. Las soluciones no pasan necesariamente por producir más alimentos, sino por mejorar la comida de los niños en las escuelas, el modo en que se procesan y comercializan los alimentos y el tipo de empresas alimentarias donde invertimos».
Se ha demostrado, por ejemplo, que servir productos cultivados localmente en los comedores escolares constituye una estrategia eficaz para reducir el hambre y la pobreza en muchos países africanos, con grandes similitudes con los programas “del agricultor al comedor” que están teniendo resultados muy positivos en EEUU y en Europa. Además, “alrededor del 40% de los alimentos producidos actualmente en el mundo se pierden sin llegar a consumirse, lo que supone grandes oportunidades para que los productores y las familias ahorren dinero y recursos reduciendo estas pérdidas”, según afirma Brian Halweil, co-director del proyecto.
Ejemplos imaginativos y elocuentes para reducir el hambre y la pobreza
La Situación del Mundo 2011 se basa en cientos de casos prácticos y ejemplos, recogidos en primera persona. Entre ellos, cabe citar:
•En 2007 unas 6.000 mujeres de Gambia crearon la Asociación de Mujeres Recolectoras de Ostras (TRY), desarrollando un plan de co-gestión sostenible de la pesquería local de ostras para evitar la sobre-explotación de este recurso. Las ostras y el pescado son una fuente de proteínas importante y barata para la población de este país, pero los actuales niveles de extracción han provocado una degradación ambiental y cambios en el uso del suelo importantes durante los últimos 30 años. El gobierno está trabajando con organizaciones como TRY para promover métodos menos destructivos y para ampliar las facilidades de crédito a los productores de renta baja, estimulando así inversiones en una producción más sostenible.
•En Kibera (Nairobi), el mayor barrio de chabolas de Kenya, más de 1.000 mujeres agricultoras cultivan huertos “verticales” en sacos agujereados llenos de tierra para alimentar a sus familias y a sus comunidades. Con estos sacos se podría alimentar a miles de habitantes de la ciudad, además de proporcionar una fuente de ingresos sostenible y fácil de mantener para los agricultores urbanos. Teniendo en cuenta que se prevé que más del 60% de la población africana vivirá en zonas urbanas para 2050, estos sistemas pueden resultar cruciales en el futuro para garantizar la seguridad alimentaria. Actualmente, alrededor del 33% de los africanos vive en ciudades, y anualmente 14 millones adicionales de personas emigran a los centros urbanos. En todo el mundo unos 800 millones de personas practican la agricultura urbana, produciendo entre el 15 y el 20% de la alimentación mundial.
•En Sudáfrica y en Kenia los pastores nómadas están conservando razas autóctonas de ganado adaptadas al calor y la sequía propias de estas regiones, unas características que resultarán cruciales a medida que se haga más extremo el clima del continente africano. África tiene la mayor extensión de pastos permanentes con el mayor número de pastores del mundo, y en todo el continente dependen del ganado entre 15 y 25 millones de personas.
martes, 3 de mayo de 2011
Todos necesitamos un poco de sur para poder ver el norte
Hoy viendo la televisión he visto un anuncio de la cerveza cruzcampo, que dejando de lado la cerveza y el contenido del anuncio me he quedado con el trozo final, la frase y canción:
Todos necesitamos un poco de sur para poder ver el norte...
No perdamos el sur ;)
Albert
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Ciudad del Niño Colabora!
-
La Situación del Mundo 2011: Innovaciones para alimentar el planeta, ofrece una gran variedad de soluciones agrícolas eficaces, cuyos logros...
-
- Mirá por la ventana y decíme: ¿qué ves? - Veo un niño pidiendo en un semáforo. Inhaló demasiado pegamento. - Y qué más, ¿qué más hay? ...